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19/05/2006Los desaprovechados corchetesMuy probablemente, solo recordarás los corchetes si has estudiado matemáticas. Aparecían en, por ejemplo, ecuaciones como esta: [x+(2b-17)]. Si no los conoces, son esas barras parecidas al paréntesis, pero más rectas. Es importante no confundirlas con las llaves: { }. Ahora bien, ¿para qué usamos los corchetes cuando escribimos? En general, para introducir información que aclara lo escrito, de forma similar al paréntesis. Lo utilizamos: en poesía, para señalar que hemos cortado la extensión natural de un verso; para introducir una aclaración dentro de una oración con paréntesis: En 1942 escribió su mejor obra (y la que según el crítico Merillas [1988] es la más desconocida); y para señalar que, en una cita, hemos evitado copiar cierta expresión, palabra o párrafo: En un lugar de La Mancha [...], no ha mucho que vivía un hidalgo. Atención, no debemos usar el paréntesis y los puntos (...), tan extendidos, para evitar ambigüedades. Hay un cuarto uso que nos gustaría destacar. A veces, en un texto transcrito, necesitamos intercalar aclaraciones, citas, fechas o cualquier otro dato. En este caso, debemos utilizar los corchetes para señalar que no forma parte de la cita, que no estaba en el texto original y eso no ha sido dicho por el autor. Por ejemplo: Sobre los olivos se posaba la materia aceitosa, sólida, [tachado en el original: provocada por el calor] hasta difuminar su contorno. <!-- http://logdy.com counter --> 26/03/2004Diéresis, esos puntos misteriososArgüelles, vergüenza, argüir, lingüística... Sí, todas estas palabras, y muchas otras, tienen esos exóticos puntos sobre la u. ¿Para qué sirven? No tienen una intención estética, aunque muchos lo crean, sino para marcar que esa u se pronuncia. Todo viene de la variación que hay con la el sonido /g/ que escribimos ga, gue, gui, go o gu. Está variación en la grafía se debe a que hay palabras que se escriben con «ge» y «gi», pero se pronuncian como /j/ (Getafe, Giménez...) por razones etimológicas o de costumbre. Para resumir, para el sonido /j/ tenemos dos grafías en el caso de se combinen con «e» o «i»: ge-je y gi-ji. Por eso, cuando escribimos una e o una i después de la grafía «gu», debemos especificar si la u se pronuncia o no. Si marcamos los dos puntos, significa que debemos hacerlo. Por cierto, gracias a todos por visitar esta güé ;-) 26/03/2004 13:30 Enlace permanente. Hay 8 comentarios. 29/01/2004Puntos suspensivosSobre los puntos suspensivos hay mucho que decir, pero en el terreno de la estética, no del ortográfico. Algunos los odian por esa imagen de algo inacabado, de pereza; otros, sin embargo, abusan de ellos hasta la extenuación. Lo cierto es que esto no es más que una cuestión de gusto y poco más hay que añadir. Lo que sí hay que tener claro es que nunca, nunca, hemos de escribir más de tres puntos (...) y que corresponde en el habla con una caída del tono. Es frecuente encontrarse en correos o textos electrónicos ristras de ellos. Quizá se piense que el número es directamente proporcional a la emoción, la duda, el temor, los elementos de una enumeración o la importancia de lo que no se quiere decir —pues todos son empleos de los puntos suspensivos—, no lo sabemos; pero nada de esto se consigue, sino interrumpir la lectura: molestar. Otro de los usos es para indicar la omisión de parte de un texto copiado literalmente. En ese caso irá entre corchetes para que quede claro su independencia del texto original: [...]. El paréntesis (...), mayoritariamente usado, es un signo tipográfico que se puede encontrar dentro del mismo texto y, por lo tanto, ambiguo. Con los ejemplos lo veremos más claro: Así fue como Álvaro (que en todo ese tiempo no me hizo ni caso) decidió marcharse de casa [...] sin ninguna pena. Compárese con: Así fue como Álvaro (que en todo ese tiempo no me hizo ni caso) decidió marcharse de casa (...) sin ninguna pena. Conclusión: tres son multitud. 29/01/2004 12:16 Enlace permanente. Hay 1 comentario. 08/01/2004De la ortografía como armaMe reincorporo al mundo laboral y virtual. Leo con cierta voracidad morbosa, la discusión electrónica entre dos participantes de la lista «Apuntes». No viene al caso quiénes son, sino la reflexión de cómo sigue anclada en nosotros la idea de que la ortografía es un fin y no un medio; unas leyes de cumplimiento inexorable, fijo e indiscutible. A este año entrante hay que pedirle un poco más de escepticismo y capacidad para relativizar. La ortografía es solo una herramienta que nos ayuda a reflejar más claramente lo que queremos trasmitir. Creo que no debe ser un potro de tortura ni una arma arrojadiza, porque ya se sabe que a estas «las carga el diablo» y cualquier día se pueden volver en contra de uno. Feliz año a todos. 08/01/2004 13:15 Enlace permanente. Hay 3 comentarios. 17/12/2003De las comillasAunque ya mencionábamos la influencia de la informática, no sólo a esta se debe la desaparición virtual de las comillas latinas. La comodidad en la escritura a mano es otro factor determinante, aunque siempre me queda la duda de si realmente es así o la costumbre nos lo hace parecer. En cualquier caso, recordamos que basta con pulsar la tecla «alt» y los dígitos 174 o 175 para que aparezcan en nuestra pantalla. En el universo tipográfico conviven con otros dos tipos de comillas: las latinas ( " " ) y las simples ( ' ' ). Como dice la misma RAE, dado este guirigay es necesario establecer una jerarquía de uso. En este caso hay cierta unanimidad entre expertos y Academia: siempre se usará de forma preferente las latinas; si hubiera que hacer un entrecomillado dentro de otro, se utilizarán las inglesas y si aún fuera necesario uno más, las simples. Es decir (perdón por el improbable ejemplo): Pedro me explicó «mi tío solía comentar "Felipe II dijo 'más vale honra sin barcos que barcos sin honra', pero yo digo que ni la honra ni los barcos valen más que una vida" y yo estoy de acuerdo». En cuanto al uso, basándonos en Sousa (2003) diremos que usamos comillas cuando: (a) encerramos citas en lo escrito, (b) para poner de relieve una palabra o frase que se refiere a algo escrito o dicho textualmente (Me dijiste «ven aquí» y aquí estoy), (c) para señalar los títulos de capítulos, artículos y demás partes de un libro periódico o revista (En «Principios generales» del Libro de estilo de Vocento, Sousa habla de esto) y (d) los nombres o comentarios irónicos (Ya está el «listo» aconsejando a todo el mundo). Evidentemente el mundo no va a cambiar porque utilicemos comillas latinas, pero tampoco hay razón para renunciar a ellas. 17/12/2003 11:45 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar. |
Bienvenido. Use los textos que aquí vea —sería un ingenuo si lo prohibiera—, pero le pido que cite su procedencia, por favor.
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